viernes, 16 de septiembre de 2016
Mi realidad, mi punto de vista de la vida, es así aunque no lo quiera
2. Aunque uno parezca saludable, puede que no lo esté, física y emocionalmente. Los TCA se manifiestan de diferentes formas.
3. La recuperación es larga y difícil. Si hablo bastante acerca de ella, es porque afecta todos los aspectos de mi vida.
4. Desearía que las personas entendieran mi soledad.
5. La recuperación es una decisión personal, desarrollar un TCA definitivamente no lo es.
6. Un TCA no puede dejarse así nomás. La recuperación requiere cambiar por completo mis procesos de pensamiento, mi forma de ver la comida y a mi cuerpo.
7. Cuestiones básicas como asistir a una reunión familiar, salir con un amigo o dejar la seguridad de la casa por un momento no son tan simples para una persona que sufre un TCA. Tengo que pasar por todo un proceso de dificultades mentales, simplemente para hacer eso.
8. La recuperación del peso corporal no significa que has derrotado a tu TCA. Es una lucha diaria, la recuperación significa mucho más que ganar peso.
9. Los TCA no son acerca de “querer ser delgado” o “comer demasiado”, tampoco se trata de no preocuparte por tu cuerpo y hacer decisiones equivocadas.
10. La raíz de los TCA no es “la vanidad”.
11. Los TCA son enfermedades serias cuyas consecuencias amenazan la vida de las personas.
12. Un comentario como “no parece que tu sufras un TCA” puede ser extremadamente desencadenante y peligroso.
13. Los TCA no discriminan, no son exclusivos de la adolescencia, afectan a jóvenes, hombres y mujeres.
14. No se tratan de que un día te despertaste y decidiste dejar de comer.
15. Quisiera que las personas entendieran lo fuerte que es mi TCA.
16. Un TCA no es una etapa o una meta, es una enfermedad y punto final.
17. Nuestro TCA es egoísta, nosotros no.
18. Desearía que las personas entendieran que mi TCA no solamente domina mis hábitos de alimentación; domina mi vida entera, cada pensamiento, cada acción.
19. No se trata de comida o peso. Es mucho más profundo que eso. Usamos nuestro TCA para enmascarar algo mucho más profundo. Esto no es acerca de un estilo de vida o de una decisión.
20. No se trata de un “Trastorno Glamoroso”. Es una enfermedad mental seria.
21. Cuando hablo sobre mis luchas con la comida, no lo hago para llamar la atención.
22. Las cosas no son como parecen. El hecho de que comas no significa que estas mejor. Si ganaste o perdiste peso no significa que ya no tienes un TCA. Si te ves sano no necesariamente significa que estás bien.
23. Sin importar cuán adelantado estás en tu recuperación, los comentarios, aunque sean mínimos, siempre duelen.
24. La comida es el síntoma, no la raíz del TCA. Se tratan del estado psicológico de las personas.
25. La experiencia de cada persona que sufre un TCA es diferente.
26. Los TCA no son dietas mal manejadas.
27. Duele escuchar que te digan “Quisiera tener tu disciplina”.
28. Deseamos poder vivir nuestras vidas en libertad. Desearía poder salir a cenar con mi novio o disfrutar de una cena de navidad o simplemente una cena de familia.
29. “Anoréxico”, no es un adjetivo.
30. Lo que ustedes ven es solo la punta del “iceberg”.
viernes, 9 de septiembre de 2016
😶
lunes, 7 de marzo de 2016
Juicios
jueves, 18 de febrero de 2016
viernes, 29 de enero de 2016
Pasando
sábado, 26 de diciembre de 2015
Se acaba 2015
lunes, 26 de octubre de 2015
Mala memoria
Para empezar, quiero que te coloques la mejor de tu sonrisas. Y que la claves bien para el resto del día, para que aguante ahí venga lo que venga. Para que te levante después de tu caída tras esa piedra. Para que supere tus miedos del día. Tus complicaciones.
Saca la timidez y mete un poco de valentía. Y cambia el bajón por una subida de energía. Y, por supuesto, cambia las lágrimas por un saco entero de sonrisas. Sí, yo creo que con esto por hoy basta. Seguro que con esto no notas el peso de ese gran bolso. Desentona entre la multitud. Entre el estrés que se respira a tu alrededor. Entre el que corre para pillar el metro porque llega tarde. Y entre la que suspira por perderlo. Venga, vamos. ¿Qué haces ahí parada? ¿Acaso te crees que quedándote ahí algo va a cambiar? Hazme caso.
Levántate con ganas. Levántate y arrasa por donde vayas. Que toda tu risa le gane ese pulso al dolor. Al miedo. A todo lo que se te presente por delante. Quiérete. Quiérete hoy más que nunca. Sé presumida. Píntate los labios de rojo. Y anda moviendo las caderas, como si de una pasarela se tratase. Y ríete de los piropos que saltan a tu alrededor.
Venga, va. Prueba a hacerlo hoy, ya verás que sensación. Ya verás como mañana vuelves a repetir. Y me dirás: “tenias razón”. Y yo te diré: “lo sé”. Y entonces, no querrás dejar de hacerlo nunca más. Porque esa sensación, esa sensación de llevar el control, de tener seguridad, de quererse a una misma, no tiene precio. No se debería de acabar nunca.
Porque, si no te quieres tú, ¿quién te va a querer?
sábado, 24 de octubre de 2015
Resulta extraño
viernes, 7 de agosto de 2015
Quiero estar...
Quiero comer contigo, que me hagas hablar sobre mí misma y que tú hables sobre ti. Quiero que discutamos sobre cuál es mejor, la costa norte o la costa sur, el barrio occidental o el oriental. Quiero imaginar el apartamento de nuestros sueños, aun sabiendo que probablemente nunca vivamos juntos. Quiero que me cuentes tus planes, esos que no tienen ni pies ni cabeza. Quiero sorprenderme diciendo: "Coge tu pasaporte, que nos vamos".
Quiero tener miedo contigo. Hacer cosas que no haría con nadie más, porque contigo me siento segura. Volver a casa muy borracha después de una buena noche con amigos. Para que me cojas la cara, me beses, me uses como tu cojín y me abraces muy fuerte por la noche.
Quiero que tengas tu vida, para que decidas irte de viaje unas semanas por puro capricho. Para que me dejes aquí, sola y aburrida, deseando que salte tu carita en Facebook diciéndome "hola".
No quiero que siempre me invites a tus juergas, y no quiero invitarte siempre a las mías. Así, al día siguiente puedo contarte cómo fue la noche y tú puedes contarme la tuya.
Quiero algo que sea simple y, a la vez, complicado. Algo que haga que, a menudo, me haga preguntas a mí misma, pero que, en el momento que esté contigo en la misma habitación, desaparezcan todas las dudas. Quiero que pienses que soy guapa, que estés orgulloso de decir que estamos juntos.
Quiero que me digas te quiero y, sobre todo, poder decírtelo yo a ti. Quiero que me dejes andar por delante de ti para que puedas ver cómo se mueve mi culo de lado a lado. Para que me dejes arañar las ventanas de mi coche en invierno porque mi culo se contonea y eso te hace sonreír.
Quiero hacer planes sin saber si al final los realizaremos. Estar en una relación clara. Quiero ser esa amiga con la que adoras quedar. Quiero que sigas teniendo el deseo de tontear con otras chicas pero que me busques a mí para terminar la noche juntos. Porque quiero ir contigo a casa.
Quiero ser esa a la que le haces el amor y después te quedas dormido. La que te deja en paz cuando estás trabajando y a la que le encanta cuando te pierdes en tu mundo de música. Quiero tener vida de soltera contigo. Porque nuestra vida de pareja sería igual que nuestras vidas de solteros de ahora, pero juntos.
Quiero estar soltera contigo
Quiero estar soltera contigo.
Quiero que vayas a tomarte una cerveza con tus amigos, para que al día siguiente tengas resaca y me pidas que vaya a verte porque te apetece tenerme entre tus brazos y que nos acurruquemos. Quiero que hablemos en la cama por la mañana de todo tipo de cosas, pero algunas veces por la tarde; quiero que cada uno haga lo que quiera durante el día.
Quiero que me hables sobre las noches que sales con tus amigos. Que me digas que había una chica en el bar que te ponía ojitos. Quiero que me mandes mensajes cuando estés borracho con tus amigos para que me digas chorradas, sólo para que puedas estar seguro de que yo también estoy pensando en ti.
Quiero que nos riamos mientras hacemos el amor. Que empecemos a reírnos porque estamos probando cosas nuevas y no tienen sentido. Quiero que estemos con nuestros amigos, para que me cojas de la mano y me lleves a otra habitación porque ya no puedes aguantarte más y tienes ganas de hacerme el amor ahí mismo. Quiero intentar permanecer en silencio porque hay gente y nos pueden oír.
sábado, 18 de julio de 2015
jueves, 9 de julio de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
Busca lo que siempre hubo de ser tuyo
jueves, 28 de mayo de 2015
Allá voy
Vuélveme a mirar, que voy directa hacia ti. Yo traigo las ganas, la fuerza con la que lucharé contra todos mis prejuicios, una cámara en mi memoria y la confianza con la que batallaré mis miedos.
Tú, deja en su sitio todo lo demás.
No me lo cambies,
Que voy.
domingo, 3 de mayo de 2015
jueves, 23 de abril de 2015
Aprender cada día
El águila, es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para que esto ocurra, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años: Sus uñas curvas y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.
Su pico alargado y puntiagudo, también se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas por las gruesas plumas. ! Volar es ahora muy difícil! el águila, tiene sólo dos alternativas: Morir,….. ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared, donde no necesite volar.
Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses, sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir, y entonces dispone de 30 años más.
Podemos entender la importancia de la renovación, de no vivir en el pasado apegados a costumbres y tradiciones, apegados a la rutina. Las soluciones que antes funcionaban no tienen por qué funcionar hoy. Las respuestas correctas del pasado es muy probable que hoy se hayan convertido en un problema. Si no estamos atentos a los cambios, el presente nos devorará.

